 La voz de la señora Luisa Lagos se escucha con fuerza a la orilla de la cancha de la Población Sarita Gajardo cada tarde de sábado.
“Dale Nicole, dale. Vamos Melisa, vamos”, vocifera la esforzada e incansable dirigenta vecinal, que hace tres décadas, descubrió, junto a un grupo de vecinas, que el fútbol era su pasión.
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