Fisuras albas

Fisuras albas

Es evidente que el Colo Colo de Héctor Tapia esta obteniendo resultados, tanto en el medio local como el internacional, no obstante no consigue lucir. Ante Ñublense los albos estaban incomodos antes y después de la expulsión de Gonzalo Fierro, solo una genialidad de Esteban Paredes desniveló el marcador, dándoles el triunfo. Con Atlas, pasó algo parecido, se crearon muy pocas ocasiones de gol y en todo el primer tiempo no pudieron tomar el medio campo. Esta falta de claridad, que muchas veces es generada por el adversario, en este último tiempo ha sido provocada por el propio cacique, debido fundamentalmente a una leve confusión, que nace del cuerpo técnico. Hasta ahora han sido las particularidades: Villar, Barroso, Valdez y Paredes, las que han salvado a Colo Colo, porque al juego colectivo sigue en deuda.

El Dt albo tiene claro lo que desea, tener un equipo propositivo, protagonista, y como ha demostrado con las formaciones, muy ofensivo. Este estilo ha dado resultados, y es al mismo tiempo el que quiere ver el hincha de un equipo grande. El tema es que tanto Tapia como el pueblo colocolino tienen la vista puesta en llegar alto en la Copa Libertadores y para eso hay que mejorar, ajustar detalles dentro del equipo. Lo bueno para Colo Colo es que no son muchos.

Al término del partido con Atlas, Jaime Valdés destacaba a la paciencia como una de las claves del triunfo. La paciencia es uno de los fuertes del Cacique, al tener jugadores de buen pie (y varios de experiencia), puede administrar el balón sin apurarse, a la espera de generar los espacios. Otro aspecto a subrayar es la intensidad con que vive los partidos Héctor Tapia. Si no resulta el planteamiento inicial, lo convierte deprisa en función del contexto. Además reacciona rápido ante las interpelaciones del rival, con cambios expeditos y generalmente precisos.

Siempre bajo el supuesto de que todos los integrantes del plantel estén en buenas condiciones -situación que muchas veces no es de conocimiento público- creo que Colo Colo está fallando en lo siguiente. El enganche no es Humberto Suazo, es Emiliano Vecchio. Que Tapia coloque a Suazo, obedece a que insiste en inventarle un puesto. “Chupete” pivotea o hace una pared al recibir, le está costando aguantar y mucho menos encarar, por lo que se deshace del balón de inmediato. Hay que reconocer que arrastra mucha marca, pero eso no es suficiente, porque con su nivel de hoy crea un corto circuito en la mitad de cancha. Si no dijera Suazo la camiseta, seguramente no jugaría. Lo otro que cuesta comprender es la continuidad de Felipe Flores, cuando Luis Pedro Figueroa supere su lesión debería tomar el puesto de puntero derecho. Mientras tanto, sorprende que Juan Delgado abandone la cancha antes que FF17, Delgado tiene más velocidad, más técnica y mejor pegada, sin ir más lejos, ha estado en las últimas nóminas de la Selección.

No son demasiados los cambios que necesita Colo Colo, además tampoco es que cuente con tantas variantes de jugadores. En el juego se le podría pedir más vértigo, pero la capacidad de muchos de sus futbolistas es limitada en términos aeróbicos. “Tito” Tapia ha sabido potenciar a cada uno de sus pupilos y construir un equipo con esa mística que tanto añoraban los colocolinos. El cacique está con confianza, pero “con los pies en la tierra” como pide siempre el estratega albo. Tapando algunas fisuras, puede empezar a recuperar ese lugar de honor perdido en la escena internacional.

Ismael Ugarte @maqdeescribir


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